Frequently Asked Questions

I got the idea for this dictionary from my more than thirty years’ experience as an interpreter. An interpreter has to work fast, with little time to look for the right word, so one often goes for the word or phrase nearest in form to the original.

The problem, as I explain in the introduction, is that this formal resemblance does not always bring a resemblance of meaning with it. Pairs of words from two different languages that are similar in form but different in meaning are called false friends. In order to prevent the kind of mistake that they cause I got the idea of writing a kind of black list of false friends, which could serve to warn interpreters about them.

At first I was thinking of a short glossary to be distributed to my colleagues, but soon it began to acquire a surprising size. So then I decided to make it into a genuine dictionary of false friends, and enlisted the help of my friend and colleague Lourdes De Rioja. We decided on an electronic format because it allows users to interact and facilitates subsequent corrections. Lourdes has done the publishing, production and design. Lastly I asked another friend and colleague, Alan Rodger, to help with the English. As well as revising and correcting the dictionary, he has also translated the introduction and the FAQs.

The concept of a false friend is not an academic one. The two criteria that first occurred to me for defining an English word as a false friend was that it should resemble a Spanish word but have a different meaning. Those are the two elements in most definitions.

But then I found a large number of English words such as can, mate or rape which may look like certain Spanish words but could not ever lead to any confusion and are therefore irrelevant to this dictionary, which aims to prevent semantic confusion between the two languages.

In order to remove such irrelevant similarities, I decided that a false friend, in order to appear in this dictionary, would have to meet a third criterion: that of a common etymology with its Spanish pair. But this gave rise to two further difficulties. Firstly, not all words have clear etymologies, and secondly, some false friends can give rise to confusion even without sharing an etymology with their pair. So then I abandoned the idea of etymology as a criterion and returned to the original sole condition: a possibility of confusion.

Of course it is still true that in most cases there is a common etymology, always a Latin one. This can be either direct (contingent) or indirect via a Romance language, mostly French (culture), less often Spanish (desperado) or Italian (influenza).

Then there are oddities: guerrilla means guerrillero and derives from guerrilla, which in turn comes from guerra. But guerra has a Germanic root, not a Latin one. So we have a Germanic language taking from a Romance language a word of Germanic origin. As to resemblance and the possibility of confusion, I admit that both criteria can be applied subjectively, but I hope I have not been arbitrary.

This dictionary has no academic pretensions; it simply aims to be a practical guide to the Spanish-speaker who comes regularly in contact with English. My main sources are the mistranslations which one finds all the time in the press, on television or the Internet, in dubbed films.

Of course, once I identify a potentially deceptive term, I look it up in one or more of the following dictionaries:

Alcaraz Varó, E. y Hughes, B. (2008)
Diccionario de términos jurídicos / A Dictionary of Legal Terms
Barcelona: Editorial Ariel

Alcaraz Varó, E. y Hughes, B. (2008)
Diccionario de términos económicos, financieros y comerciales / A Dictionary of Economic, Financial and Commercial Terms
Barcelona: Editorial Ariel

Moliner M. (1998)
Diccionario de uso del español (2ª ed.)
Madrid: Editorial Gredos

Oxford University Press. (2009)
The Oxford New Spanish Dictionary (3ª ed.)

Real Academia Española. (2014)
Diccionario de la lengua española (23ª ed.)
Madrid: Editorial Espasa Calpe

Smith, C. and Bradley, D. (1993)
Collins Spanish English, English Spanish dictionary by Colin Smith in collaboration with Diarmuid Bradley
Glasgow: HarperCollins Publishers

Of course. The dictionary is meant to be interactive.

You can send us comments and criticism by filling in the relevant fields under Contact.

We will look at all the messages and make the necessary changes.

Preguntas Frecuentes

Lo que me inspiró la idea de este diccionario fue mi experiencia de más de treinta años como intérprete de conferencias. El trabajo de un intérprete se realiza en condiciones de urgencia, con escaso tiempo para buscar el término más adecuado, y por eso es frecuente que uno tienda a utilizar la palabra o expresión más parecida formalmente a la de la lengua original.

El problema es que, como explico en la introducción, ese parecido formal no siempre se corresponde con una equivalencia semántica. Esas palabras parecidas en ambos idiomas pero de significado diferente son lo que denominamos falsos amigos. Con el fin de evitar este uso impropio del lenguaje, se me ocurrió hace algún tiempo elaborar una especie de lista negra de falsos amigos, que sirviera como aviso para intérpretes.

En un principio había pensado hacer un breve glosario y distribuirlo a mis colegas, pero pronto lo que iba a ser un breve glosario adquirió unas dimensiones que yo no había previsto. Pensé entonces que merecía la pena escribir un verdadero diccionario de falsos amigos, y solicité para ello la colaboración de mi amiga y colega Lourdes De Rioja, que aceptó mi propuesta. Decidimos que era preferible el formato electrónico porque permite la interactividad con los usuarios y facilita la posibilidad de introducir correcciones posteriores. Lourdes se ocupó de la edición, la producción y el diseño. Por último, pedí a mi también amigo y colega Alan Rodger que me echara una mano con el inglés. Además de revisar y corregir el diccionario, también ha traducido la introducción y preguntas frecuentes.

La noción de falsos amigos no es un concepto académico. Los dos requisitos que se me ocurrieron en primer lugar para definirlo fueron, evidentemente, que las palabras fueran parecidas en ambos idiomas y que su significado fuera diferente. Estos son los dos elementos que contienen las definiciones más habituales.

Pero me encontré entonces con un gran número de palabras inglesas, como can, mate o rape, que, aunque parecidas o idénticas a otras en español, no pueden inducir a confusión, y por tanto son irrelevantes para el propósito de este diccionario, que consiste en contribuir a evitar las confusiones semánticas entre ambos idiomas.

Con el fin de descartar estas coincidencias irrelevantes, decidí entonces que, para que una pareja de falsos amigos tuviera cabida en este diccionario, debía cumplir un tercer requisito: tener una etimología común. Pero tropecé con dos dificultades: Primero, la etimología de muchos términos no siempre está clara, y segundo, hay algunos casos de falsos amigos que sí pueden inducir a confusión pero que no tienen etimología común. De manera que abandoné el criterio de la etimología y volví al que está en el origen de este diccionario: que haya posibilidad de confusión.

Desde luego, es cierto que en la mayoría de los casos, aunque no siempre, hay etimología común; y este origen común casi siempre es latino, ya sea directamente (por ejemplo contingent) o indirectamente, pasando por algún idioma romance: francés sobre todo ( culture), y en menor medida español (desperado) o italiano (influenza). Sin olvidar algunos casos bastante peculiares: Por ejemplo, guerrilla, que en inglés significa guerrillero, está tomado del término idéntico en español, y este a su vez proviene de guerra. Ahora bien, guerra es de origen germánico, no latino. Es decir, que un idioma germánico toma de un idioma latino una palabra de origen germánico. En cuanto a la similitud y a la posibilidad de confusión, debo admitir que ambas nociones se prestan a valoraciones subjetivas, si bien espero no haber caído en la arbitrariedad.

Este diccionario no tiene pretensiones académicas; solo aspira a ser una guía práctica, un toque de atención al hispanohablante que entra en contacto regular con el inglés. Mis fuentes principales han sido las malas traducciones que se encuentran continuamente en la prensa, la televisión, los doblajes, Internet...

Por supuesto, una vez identificado el término potencialmente engañoso, lo he buscado en alguno o varios de los siguientes diccionarios:

Alcaraz Varó, E. y Hughes, B. (2008)
Diccionario de términos jurídicos / A Dictionary of Legal Terms
Barcelona: Editorial Ariel

Alcaraz Varó, E. y Hughes, B. (2008)
Diccionario de términos económicos, financieros y comerciales / A Dictionary of Economic, Financial and Commercial Terms
Barcelona: Editorial Ariel

Moliner M. (1998)
Diccionario de uso del español (2ª ed.)
Madrid: Editorial Gredos

Oxford University Press. (2009)
The Oxford New Spanish Dictionary (3ª ed.)

Real Academia Española. (2014)
Diccionario de la lengua española (23ª ed.)
Madrid: Editorial Espasa Calpe

Smith, C. and Bradley, D. (1993)
Collins Spanish English, English Spanish dictionary by Colin Smith in collaboration with Diarmuid Bradley
Glasgow: HarperCollins Publishers

Desde luego. Este diccionario pretende ser interactivo.

Los lectores pueden hacernos llegar sus comentarios y críticas a través de la pestaña Contacto, rellenando el campo previsto para ese fin.

Examinaremos todos los mensajes y procederemos a introducir los cambios oportunos.