About us

English is the least Germanic of the Germanic languages; about half its vocabulary is of Latin origin. Logically enough, when we come across one of these English words with a Latin root, we tend to think that it means the same as its Spanish equivalent, and usually we are right. But some of them deceive; their similarity of form conceals a difference of meaning. These are known as false friends, and they are the subject of this dictionary.

Not all false friends are equally false. Some are always false, like deception, which never means decepción, but engaño. Others are sometimes false, like platform, which can mean andén as well as plataforma. This dictionary distinguishes them typographically: the correct Spanish equivalent is printed in bold and the sometimes but not always correct one in bold italic, while the always wrong is in italic.

Nor do all false friends lead equally to confusion. The biggest group of false friends are those whose meanings have diverged from a common etymological base, either Latin, French, Greek, Germanic or other, but there are many word-pairs of quite different origins which have ended up looking similar through pure chance. In such cases as agape, ailment, arras, can, castor, condo, mate, mole, pan, pie, rape and target no confusion with the Spanish homonyms is possible, so they have been excluded. They may well be amusing wordplays but putting them in the list would not contribute to the practical purpose of this compilation, which is explained below.

For the same reason words have been excluded which may be identical or similar in form but belong to different grammatical categories in Spanish and English, so that in practice there is no risk of confusion. In the sentence he defected to the enemy it is clear, even to a reader who does not know that to defect means desertar, that defected cannot mean defecto, since one is a verb and the other a noun. Further examples are to exact, to humour, to impair and to malign, whose putative Spanish false friends would be nouns or adjectives and have therefore been left out. On the other hand noun-adjective pairs like aerial, brief and cabal have been included, because the change between one category and the other is so often compatible with translation.

I also need to refer to what I call lost battles. These are Spanish words whose false English friends have taken them over altogether. Doméstico, according to the Spanish Academy’s Dictionary, means associated with house or home, not, like English domestic, national or internal (as against international). But the latter sense is now so widely given to doméstico that its official acceptance can only be a matter of time. The same is happening with severo, which as well as its traditional meaning of rigorous in enforcing the law or inflicting punishment is being used more and more, under the influence of English severe, as a synonym of grave. Another example is santuario, which has acquired, in addition to its religious sense, the meaning of asylum, refuge, nature reserve, taken from sanctuary. And one last example: secuela is now used to mean continuation or part two of films or television series, under the influence of sequel. It still sets my teeth on edge to read of vuelos domésticos, lesiones severas, un santuario para aves rapaces or la secuela de Terminator, but the fact is that widespread use over time usually converts improper usage into a new standard.

This is not a dictionary of English, or of Spanish usage. Its aim is more modest and limited: simply to draw attention, or at least to encourage doubt, and the reflex of not assuming that two similar words in different languages must have the same meaning. I have therefore tried to make it clear and concise, without abbreviations, examples or long explanations, so that each entry can be taken in at a glance.

There are two ways to search this dictionary: by word or by text, through a template that detects possible false friends in an English text. Its online format, open and free of charge, allows interactivity, with users able to make suggestions and criticisms which can be included, where appropriate, in the dictionary.

It only remains to me to thank Lourdes de Rioja for her work as publisher, producer and designer, and Alan Rodger for checking the English lexicon and translating the introduction. Without their ideas, contributions, energy, support and, above all, patience with the author, this fruit of my labours would very likely have finished up at the back of a drawer.

Francisco Hidalgo.

Acerca de

El inglés es el menos germánico de los idiomas germánicos: la mitad aproximadamente de su vocabulario es de origen latino. Lógicamente, cuando nos encontramos con una de esas palabras inglesas de origen latino tendemos a pensar que significa lo mismo que su versión española, y generalmente acertamos. Sin embargo, hay algunas que engañan y cuyo parecido formal oculta un significado diferente. Es lo que denominamos falsos amigos, y de ellos trata este diccionario.

No todos los falsos amigos son igualmente falsos: algunos lo son siempre, como deception, que no significa decepción, sino engaño; otros, solo a veces: por ejemplo, platform, que además de plataforma también puede significar andén. Se indican de manera distinta: en cursiva el equivalente falso, en negrita el correcto y en cursiva y negrita el que puede ser correcto pero que no siempre lo es.

Por otra parte, no todos los falsos amigos inducen a confusión. El caso más habitual de falsos amigos es el de dos palabras de etimología común, ya sea latina, francesa, griega, germánica u otra, y cuyos significados respectivos han ido divergiendo con el tiempo, pero también existen muchos vocablos de origen diferente, cuyo parecido es fruto del azar, y con los cuales no cabe confusión posible, como por ejemplo agape, ailment, arras, can, castor, condo, mate, mole, pan, pie, rape, target. Estos últimos los he excluido: Pueden ser divertidos como juegos de palabras, pero su búsqueda y listado no contribuyen a la finalidad práctica a que aspira este diccionario y que explico más adelante.

Por la misma razón, también he excluido las palabras que, aun siendo parecidas o idénticas, pertenecen a categorías gramaticales diferentes en cada idioma: en la frase he defected to the enemy queda claro, incluso para quien no sepa que to defect significa desertar, que no puede equivaler a defecto, por ser la primera un verbo y la segunda un sustantivo. Otros ejemplos son los verbos to exact, to humor, to impair, to malign, cuyos falsos amigos españoles serían sustantivos y adjetivos, y que por tanto no tienen cabida en este diccionario. Sí he admitido, en cambio, las parejas de falsos amigos sustantivo-adjetivo, tales como aerial, brief y cabal, por la frecuencia y facilidad de los deslizamientos entre ambas categorías.

Me gustaría también hacer una breve referencia a lo que yo llamaría batallas perdidas. Se trata de aquellas palabras españolas cuyo falso amigo inglés se está imponiendo de forma avasalladora: doméstico, según el Diccionario de la Real Academia Española, significa relativo a la casa o al hogar y no, como domestic, nacional, interno, por oposición a internacional. Sin embargo, este último sentido se ha generalizado de tal manera que, a mi juicio, su aceptación oficial es solo cuestión de tiempo. Lo mismo ocurre con severo, que, además de su significado tradicional de riguroso en la observancia de la ley o en la imposición del castigo, por influencia del inglés severe se utiliza cada vez más como sinónimo de grave. Otro ejemplo es santuario, a cuyo significado religioso se le suele añadir ahora la acepción de asilo, refugio, reserva natural, tomada de sanctuary. Y otro más, y lo dejo para no aburrir, secuela, a la que se atribuye el sentido de continuación o segunda parte en las películas o series televisivas por contagio de sequel. A mí todavía me chirría oír o leer vuelos domésticos (¿entre el comedor y la cocina?), lesiones severas, un santuario para aves rapaces o la secuela de Terminator, pero lo cierto es que el uso generalizado suele hacer que al cabo del tiempo lo que era un uso impropio se convierta en la nueva norma.

Este no es un diccionario de uso del inglés ni del español. Su objetivo es más modesto y limitado: consiste únicamente en dar un toque de atención, suscitar al menos la duda y el reflejo de no dar por sentado que dos palabras parecidas en diferentes idiomas tengan necesariamente el mismo significado. He intentado por ello darle una forma clara y concisa, prescindiendo de las abreviaturas, los ejemplos y las largas explicaciones, con objeto de que cada entrada se pueda abarcar de un solo golpe de vista.

El diccionario cuenta con dos sistemas de búsqueda: por términos o por texto, a través de una plantilla que permite la detección de posibles falsos amigos en un texto inglés. Su formato en línea, abierto y gratuito, facilita la interactividad al permitir a los usuarios hacer sugerencias y críticas que, en su caso, se integrarán en el diccionario.

Por último, solo me queda dar las gracias a Lourdes de Rioja por su labor como editora, productora y diseñadora de este diccionario, y a Alan Rodger, que ha revisado el léxico inglés y ha traducido la introducción. Sin sus ideas, sus aportaciones, su energía, su apoyo y, sobre todo, su paciencia con el autor, es muy posible que el fruto de mis esfuerzos hubiera acabado en el fondo de un cajón.

Francisco Hidalgo.